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Los 6 hábitos que te hacen un pésimo líder

Los 6 Hábitos Que Te Hacen Un Pésimo Líder
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En el siguiente artículo, Renzo Peche, Marketing Manager indaga en los hábitos y comportamientos que un buen líder debe evitar para lograr asumir su rol de una manera efectiva.

Nadie desea cultivar hábitos que le conviertan en un pésimo líder. Es más, la mayoría de los libros sobre liderazgo tienden a abordar el tema desde el punto de vista positivo, brindando consejos que permitan al lector emular las características de los gerentes de éxito.

Sin embargo, convertirse en un líder eficaz, efectivo y eficiente, consiste principalmente en autoevaluarnos constantemente para ir encontrando los puntos débiles e ir trabajando fervientemente en estos hasta lograr mejorarlos.

En este artículo, te hablaré sobre algunos de los hábitos o comportamientos que deberías eliminar de tu desempeño diario, o por lo menos minimizarlos. Esto con el objetivo no solo de ser el mejor líder de tu equipo, sino también una mejor persona.

malos hábitos de un líder

Malos hábitos que te convierten en un pésimo líder

Cuando hablo de la palabra hábito, me refiero a un comportamiento que ya es natural para ti. Es decir, lo has repetido tanto que ya forma parte de tu ser y ese es el núcleo del problema porque tu no ves ese hábito como un error.

Por lo general, para detectar los puntos débiles de cualquier miembro de un equipo y no solo del “jefe”, se suelen utilizar encuestas, entrevistas o cualquier otro método de evaluación o feedback.

Esta retroalimentación es efectiva porque nadie puede apreciar un error en su propio comportamiento y mucho menos si el error forma parte de lo que el individuo considera “normal”. 

Por esta razón, he creado una lista con los 6 hábitos más comunes que te pueden convertir en un líder ineficiente:

1.- Controlador en exceso:

Es buena idea auditar de vez en cuando algunas tareas críticas para asegurarse de que el proyecto avance con buena salud. Pero controlar todo hasta el más mínimo detalle, hace que te vuelvas un obstáculo para tu propio éxito.

Los líderes centrados en los detalles, que crean cuellos de botella porque ellos son los que deben aprobar todo, que exigen una eficiencia casi robótica en las tareas y no saben delegar; acaban entorpeciendo el progreso de las tareas pues generan un ambiente desagradable para todos los trabajadores.

 

2.- Creerte un Rock Star:

La mayoría de los grupos de rock suelen desintegrarse al cabo de un tiempo, casi siempre cuando han logrado llegar al pico de su fama. La razón de esta tendencia es que todos terminan convirtiéndose en divos sin evaluar el mérito de los otros.

Un buen líder entiende que si un proyecto tuvo éxito fue gracias a la suma del esfuerzo de todos los involucrados y si fracasó, asume él también parte de la cuota de culpa. Jamás debes creer que el éxito fue solo gracias a ti o cargar el fracaso en hombros ajenos.

escucha activa

3.- El telépata:

Nadie está en capacidad de leer la mente de los otros, incluso quienes tienen muchos años de casados, son incapaces de saber lo que su pareja piensa. Entonces, ¿Por qué crees que tus trabajadores deben saber lo que tú quieres sino lo comunicas?

Tu trabajo como líder es expresar claramente qué es lo que se busca con el proyecto, establecer pautas, corregir en el momento en que ocurren los fallos y ser lo bastante flexible para que tu equipo no se sienta presionado. Todas estas cosas solo se logran con una comunicación clara, honesta y frecuente.

 

4.- Ser explosivo:

Todo el mundo sabe que no todos los días se amanece de buen ánimo o con el pie derecho. No todo el tiempo tiene uno repleto el tanque de la buena voluntad, así que habrá ocasiones en las que ocurra una explosión de temperamento.

El problema con este aspecto no es esas raras ocasiones en que quieras gritar, sino que ese sea tu comportamiento habitual debido a un mal manejo del estrés o la ira. 

Si este es tu caso, deberás aprender a relajarte, realizar actividades que te ayuden a drenar y encauzar ese sentimiento, porque de lo contrario crearás un ambiente de trabajo invivible, tanto para ti como para tus trabajadores.

 

5.- Desorganizado:

La desorganización no es algo que te haga mal líder, pero si un líder poco eficaz porque no podrás tener una visión amplia del proyecto, los posibles escenarios y la mejor manera de solventar los problemas a lo largo del camino.

¿Cómo saber si eres desorganizado? Llegas tarde a las reuniones, nunca encuentras el documento que buscas y siempre pareces estar perdido cuando surge un contratiempo.

 

6.- Oídos sordos:

El último gran error en el que caen los pésimos líderes, es el de no escuchar a los demás. Esto puede surgir por muchos de los factores anteriores, como creerte un Rock Star, querer controlar en exceso o tener muchísimo miedo al fracaso.

 

Conclusión

Bajo mi punto de vista el líder se hace y se nace, no solo es necesario tener la personalidad, sino trabajar en tus puntos débiles para brindar el mejor ambiente de trabajo para tu equipo y para ti. Si crees que estás fallando en algún hábito, no te desanimes, no es tarde para detectarlo y empezar a trabajar en ellos.

El consejo es siempre escuchar activamente a las personas que te rodean, porque de cualquier parte puede venir una idea brillante.

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