Encuestas presidenciales 2026 en Perú: análisis y proyecciones

Elecciones presidenciales 2026 en Perú
Kambista Cambia Dolares

A medida que se acercan las elecciones presidenciales de 2026 en Perú, las encuestas de intención de voto se han convertido en una referencia constante para entender el clima político. Sin embargo, lejos de mostrar un escenario definido, los estudios más recientes reflejan un electorado fragmentado, con altos niveles de indecisión y cambios frecuentes en las preferencias.

Más que anticipar un resultado concreto, las encuestas presidenciales 2026 permiten observar patrones, tendencias y señales de incertidumbre que ayudan a interpretar el momento político del país. Entender qué dicen —y qué no dicen— estos estudios es clave para leer correctamente el escenario que se está configurando.

 

¿Qué muestran las encuestas presidenciales 2026 hasta ahora?

Las principales encuestadoras que han medido la intención de voto a nivel nacional —Ipsos, Datum, IEP y CPI— coinciden en un punto central: no existe un liderazgo claro ni una preferencia consolidada a pocos meses del proceso electoral.

En términos generales, los estudios realizados entre noviembre de 2025 y enero de 2026 muestran una distribución dispersa de preferencias, con un gran bloque de ciudadanos que aún no define su voto o manifiesta intención de votar en blanco o viciado.

1. Alta indecisión y resultados poco concluyentes

Uno de los datos más consistentes entre las encuestadoras es el elevado nivel de voto indeciso o no definido, que se mueve en rangos aproximados de 40% a 50% del electorado. Este bloque supera ampliamente a cualquier candidatura individual y se mantiene estable en el tiempo, lo que limita la capacidad de las encuestas para proyectar escenarios cerrados.

Incluso al analizar el voto válido o simulado, los liderazgos se ubican en rangos relativamente bajos, generalmente entre 15% y 25%, lo que refuerza la idea de un escenario abierto.

2. Coincidencias entre las principales encuestadoras

Más allá de las diferencias metodológicas, las encuestas comparten una estructura similar:

  • Un líder con ventaja limitada
  • Dos o tres perseguidores cercanos con porcentajes próximos
  • Un grupo intermedio de opciones con apoyos reducidos
  • Una “cola” amplia de candidaturas con menos del 5%

Esta configuración se repite tanto en Ipsos como en Datum, IEP y CPI, lo que sugiere que el problema no es la medición puntual, sino la naturaleza fragmentada del electorado. Este punto es clave para entender por qué las encuestas deben leerse como fotografía del momento y no como predicción.

 

¿Por qué las encuestas generan más dudas que certezas?

El contexto peruano presenta características que hacen especialmente complejo anticipar resultados electorales a partir de encuestas tempranas.

1. Voto tardío y cambios de última hora

Una parte significativa de los ciudadanos toma su decisión en las etapas finales de la campaña hasta incluso gran parte de estos suele tomar la decisión el mismo día de las elecciones presidenciales. Esto provoca que las preferencias medidas con meses de anticipación sean inestables y sensibles a eventos coyunturales, debates, denuncias o crisis políticas.

2. Voto oculto y subdeclaración

En escenarios de polarización o alta desconfianza, algunos electores prefieren no revelar su verdadera intención de voto. Este fenómeno, observado en procesos anteriores, puede distorsionar los resultados declarados y generar sorpresas el día de la elección.

3. Diferencia entre intención de voto y voto real

Factores como el ausentismo, el voto estratégico o los cambios de opinión de último momento explican por qué, históricamente, los resultados finales no siempre replican lo que mostraban las encuestas semanas antes. Todo esto refuerza la idea de que las encuestas son indicadores contextuales, no certezas electorales.

 

¿Qué escenario político se está configurando hacia 2026?

Al observar las encuestas de forma agregada y longitudinal, más que nombres propios, lo que emerge es un patrón estructural del proceso electoral.

1. Fragmentación política y ausencia de mayorías

El electorado peruano muestra una clara fragmentación, con múltiples opciones compitiendo por porciones pequeñas del voto. Ninguna candidatura logra consolidar mayorías tempranas, lo que anticipa un proceso competitivo y abierto.

2. Un proceso electoral marcado por la incertidumbre

La combinación de indecisión elevada, liderazgos débiles y desconfianza institucional configura un escenario donde la incertidumbre se convierte en el principal rasgo del proceso electoral. Y esta incertidumbre no se limita al ámbito político.

 

¿Cómo la incertidumbre electoral impacta en la economía?

Históricamente, los procesos electorales en Perú han estado asociados a un aumento en la percepción de riesgo, especialmente cuando el panorama político es fragmentado.

1. Expectativas políticas y reacción de los mercados

Sin establecer relaciones causales directas, es habitual que la incertidumbre política influya en las expectativas de inversionistas, empresas y consumidores. Cambios frecuentes en liderazgos y falta de consensos claros tienden a postergar decisiones económicas relevantes.

2. ¿Por qué el tipo de cambio suele volverse más volátil?

En este contexto, el tipo de cambio suele actuar como un termómetro de las expectativas. La demanda de dólares puede incrementarse como mecanismo de cobertura ante escenarios percibidos como inciertos, especialmente en períodos pre-electorales.

Este comportamiento ha sido observado en ciclos anteriores y forma parte del análisis económico del proceso electoral haciendo que la proyección del dólar para las elecciones presidenciales 2026 sea previsible.

 

El tipo de cambio en las elecciones: qué tener en cuenta

Las encuestas presidenciales 2026 no solo aportan información política, sino que también ayudan a entender el clima de expectativas que rodea a la economía.

1. El dólar como reflejo de la incertidumbre

Más que reaccionar a resultados específicos, el mercado suele responder al nivel de previsibilidad del escenario político. Un proceso electoral abierto y fragmentado tiende a mantener la atención puesta en variables como el tipo de cambio que actualmente se encuentra entre 3.30 y 3.40 al inicio del 2026. Sin embargo, esto podría cambiar por lo que en este gráfico verás el tipo de cambio actual.


2. La importancia de informarse y planificar

En contextos electorales, contar con información clara y análisis contextual permite tomar decisiones más informadas. Para quienes siguen de cerca la evolución del dólar, resulta clave entender cómo los factores políticos influyen en las expectativas económicas y en el comportamiento del mercado cambiario.Estas son conversiones a las que se les ha aplicado el tipo de cambio más actual.


 

Preguntas frecuentes

¿Qué dicen las encuestas presidenciales 2026 en Perú hasta ahora?

Las encuestas presidenciales 2026 en Perú muestran un escenario fragmentado, sin un candidato con ventaja clara y con altos niveles de voto indeciso. Ninguna opción concentra una mayoría sólida y las preferencias cambian con frecuencia.

¿Quién va ganando en las encuestas presidenciales 2026?

Según las principales encuestadoras, los liderazgos son relativos y se mueven dentro de rangos bajos. Los candidatos que encabezan las mediciones no superan porcentajes moderados y son seguidos de cerca por otras opciones, lo que mantiene el escenario abierto.

¿Por qué hay tantos indecisos en las encuestas presidenciales 2026?

El alto nivel de indecisión se explica por la desconfianza hacia la clase política, la fragmentación de candidaturas y la decisión tardía del votante. Muchos electores prefieren esperar antes de definir su voto.

¿Qué tan confiables son las encuestas presidenciales 2026?

Las encuestas presidenciales 2026 son útiles para identificar tendencias generales y patrones de comportamiento, pero no deben interpretarse como predicciones definitivas. Factores como el voto oculto y los cambios de última hora pueden modificar los resultados finales.

¿Con qué frecuencia cambian los resultados de las encuestas presidenciales 2026?

Los resultados pueden variar de una medición a otra debido a eventos políticos, coyunturas sociales y ajustes metodológicos. En un escenario fragmentado, pequeños cambios pueden alterar el orden de las posiciones sin modificar el patrón general.

¿Las encuestas presidenciales 2026 influyen en el dólar y la economía?

Más que los porcentajes, es la incertidumbre política reflejada en las encuestas la que puede influir en las expectativas económicas. En periodos electorales, esta percepción suele estar asociada a mayor volatilidad en variables como el tipo de cambio.

¿Hasta qué punto las encuestas presidenciales 2026 pueden anticipar el resultado final?

En el contexto peruano, las encuestas anticipan escenarios posibles, pero el resultado final suele definirse en las últimas etapas del proceso electoral, cuando el voto indeciso comienza a reducirse.

 

Conclusión

Las encuestas presidenciales 2026 en Perú ofrecen más pistas sobre el clima político que sobre un resultado definido. La alta indecisión, la fragmentación del voto y la ausencia de liderazgos consolidados reflejan un electorado en búsqueda, donde las preferencias aún no se han estabilizado y pueden cambiar conforme avance el proceso electoral.

Leídas con cautela, las encuestas permiten identificar patrones y tendencias generales, pero no certezas. En un contexto como el actual, su mayor valor está en mostrar el nivel de incertidumbre que rodea a las elecciones y cómo esta se proyecta más allá del ámbito político.

Esa incertidumbre también influye en las expectativas económicas, especialmente en variables sensibles como el tipo de cambio. Por ello, comprender el escenario electoral desde una mirada analítica y contextual resulta clave para anticipar posibles escenarios y tomar decisiones mejor informadas en un entorno marcado por la volatilidad.

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